08/06/17

La estufa estaba funcionando al máximo. Por la ventana no se veía nada, ni siquiera las luces de la calle, pero sí se oía el viento arremolinándose en las esquinas y silbando sobre los techos de las casas. La tormenta había llegado como la noche, opacando rápidamente los colores de la ciudad. Las nubes eran negras y la luz de los rayos revelaba por momentos la cortina de lluvia que caía inclemente. Y así como había llegado la tormenta, también llamaron a mi puerta.

Toc Toc… Toc Toc…

No tocaron el timbre, golpearon la puerta. Considerando la tormenta, cualquiera hubiese esperado uno de los cuatro jinetes, y hubiese sido preferible aquel que monta el alazán y no el pálido. Apenas giré la llave, el viento se encargó de empujar la puerta junto con mi cuerpo, abriéndola de par en par. Una figura humana recortada sobre la oscuridad se erguía estática bajo el dintel de la puerta, como si fuera un aspecto de la tormenta. La lluvia entró a caudales en mi antesala y pude sentir la humedad lamiendo mis tobillos desnudos. La tormenta antropomórfica no habló, entró en la casa mientras yo intentaba con todas mis fuerzas cerrar la puerta. Cuando la tormenta hubo cruzado la antesala, la puerta se movió de golpe, succionada por el cielo, y corrí rápidamente la llave.

Clac… Clac…

Empapado y respirando trabajosamente, le pregunté a la sombra si se encontraba bien, si necesitaba cambiar su atuendo oscuro y mojado. Cuando habló, escuché junto a su voz el viento corriendo por las habitaciones y trepando hasta el cielo raso sobre mi cabeza. Me respondió que ya alguien le había hecho esa pregunta. Entonces siguió avanzando por el corto pasillo que da a mi habitación, donde con esfuerzo se sentó al borde de mi cama y por primera vez se mostró fatigado y humano. Luego se acostó boca arriba y pude ver dentro de su cuerpo, como si este fuese la pantalla de un televisor, las nubes revolviéndose con violencia, bajando y subiendo entre relámpagos —los órganos de la tormenta—.

Brrmmm…. Brrmmm…

Esa noche dormí en el futón, al lado de la estufa.

Por la mañana la tormenta había cedido, en la calle los árboles seguían de pie, pero torcidos por el viento, como en una pose de reverencia. El cielo tenía un color blanco y brillaba. Me senté cerca de la ventana a tomar café, desde ahí veía a mis vecinos limpiando sus aceras, buscando sus autos, cambiando sus ventanas. Y también vi las sombras saliendo por sus puertas y haciéndose cada vez más pequeñas, hasta que desaparecieron. El hombre que durmió en mi cuarto también estaba junto a mi ventana. La tormenta se había ido de él. Ahora era un joven de rostro sucio y abatido y de ropa andrajosa del color de la tierra. Le ofrecí café y aceptó. No dijo nada, y pensé que hice bien en dejarle entrar con lo peligrosa que había sido la tormenta.

Terminamos el café mientras los vecinos seguían sufriendo y buscando lo que el viento les había arrebatado fuera de sus casas. Entonces esquivamos los escombros de mi biblioteca y la puerta arrancada del baño y los vidrios de la lámpara del comedor y el ventilador de mi cuarto ahora incrustado en el armario, hasta llegar al patio trasero. El limonero seguía allí, igual que los helechos y las azaleas.

El joven se quedó a almorzar y luego se marchó llevándose algunos de mis abrigos, que insistí en regalarle. Me quedé en la puerta esperando que desaparezca como los demás, pero en ningún momento perdió su tamaño. Cruzó la calle hasta la parada del colectivo y se subió al primero que pasó, y entendí a qué se refería cuando me dijo que ya le habían hecho esa pregunta.

Me quedé solo sentado en el escalón de mi puerta. Pensé en los destrozos dentro de mi casa y en el viento que amainaba.

Fsshhh… Fsshhh…

Pensé que estaba bien así. Que tenía muchas cosas para tirar de todos modos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s