10/05/17

Es imperdonable, dijo Elena. Esos enfermos mataron a alguien. ¿Cómo pueden quedar impunes, Marcos? Tranquilizate, Elena. Vos sabés los problemas que podemos llegar a tener, no nos queda más que esperar. ¡Esperar las pelotas, Marcos! ¿Te acordás de lo que pasó la otra vez en Misiones? La nena de papá, quince añitos, saliendo en un Mini Cooper y desarmando a ese motociclista a las seis de la mañana. Seguro que en dos años está festejando su cumpleaños en Disney. Bueno, pero esto es diferente, Elena. ¡Lo molieron a palos, Marcos! ¡Lo molieron a palos!

La puta madre, tanto quilombo por un indigente que no servía para nada, dijo Mauricio. Ahora seguro van a cortar el centro y voy a llegar tarde al despacho. El tipo vivía en la calle, de última le hicieron un favor. Yo les daría la mano. ¡Ay, Mauricio! ¿Cómo vas a decir eso? ¡Pero, sí! Te digo que esa clase de gente después va y roba. El estado tiene que andar gastando plata nuestra para mantenerlos. No sirven y punto. No sé, a mí me sigue pareciendo un acto cruel, como cuando despellejaron a ese perrito, ¿te acordás? No, ni quiero. Bueno, decile a tu hijo que salga y saque a sus amigotes de esa bendita pieza de una vez, así puedo limpiar. Dejalo, tiene veintiséis años, se está divirtiendo. Hace dos semanas que se está divirtiendo y vos sabés que no me gusta que la casa esté desordenada por tanto tiempo, ¿y si vienen visitas? Dejalo, ya te dije, todos pasamos por esa etapa de boludos a esa edad.

Ninguna de las cámaras de seguridad de la cuadra funcionaba durante el momento del ataque, dijo el cabo Luna. No hay sospechosos todavía, pero varios testigos aseguran haber visto un grupo de adolescentes borrachos armando barullo por los alrededores. El hombre, todavía no identificado y de edad indefinida, habituaba dormir bajo el techo de estos edificios por la noche y trabajaba como cartonero por la mañana. Se cree que regresaba de trabajar cuando se cruzó con los asaltantes.

Él se lo buscó, dijo Iván al borde del llanto. Nos bardeó, nosotros no le estábamos haciendo nada. Callate que te va a escuchar tu papá. No entendés que se murió. Estamos en el horno, yo les dije que dejaran de pegarle, ustedes no paraban, ni siquiera cuando el tipo parecía un saco de arena. Y vos lo tumbaste, vos buscaste el bardo. Si mi papá se entera, me mata. La puta madre. Deberíamos decirle a Mauricio, ¿no es un abogado re groso? No, mi papá no se entera y punto. No le decimos nada a nadie. Era un viejo de mierda, en tres días ya nadie va a hablar del tema. Yo tengo que volver a casa, Iván, si me quedo más tiempo van a empezar a pensar que hay algo raro. Andá, pero no digas nada, esto se arregla solo.

¿Qué vas a hacer, Marcos? ¿No entendés que Mauricio es dueño del edificio, Elena? Si digo que la cámara funcionaba, lo van a ver al pelotudo del hijo. Me quedo sin laburo. Tengo que mostrarle la cinta primero, él va a saber qué hacer. El tipo no le hacía nada a nadie. Te ayudó a subir el somier y no te cobró nada. Siempre nos agradeció la ropa que le dejábamos y las sábanas viejas. Salía a trabajar todos los días. El hijo volvía de joda, un martes, ¿entendés? Mauricio va a saber qué hacer, Elena. Seguro nos dice que entreguemos las cintas a la policía. Vivís en una nube de pedos, Marcos.

Yo sólo quería dormir, no dijo nadie. Estaba convencido de que los demás ya no me veían. No recuerdo el instante exacto, pero de un momento a otro empecé un proceso paulatino de desaparición, o de ocultación. Y de repente podía dormir en paz, podía descansar. Trabajaba por las mañanas y a veces volvía a materializarme bajo el sol, pero no duraba. ¿Por qué entonces pude pedir algo, reclamar o rogar en la hora más oscura? Si pasé por ese monstruoso proceso fue porque mis deseos causaban una resistencia violenta como respuesta del mundo. Cualquiera fuese mi deseo. Deseo de ayuda o deseo de ayudar. No me sorprendió entonces que la resistencia del mundo, ante mi petición de silencio para poder dormir, se haya manifestado en ese grupo de chicos, primera defensa del orden que prevalece, impidiendo una posible y aberrante manifestación de mi existencia.

Pero estaba muy cansado y realmente quería dormir, no pensó nadie.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s